Los medios de comunicación no se hicieron de esperar mucho. El primero fue el canal dos (canal nacional), pero yo me retiré a hacer la compra respectiva.
Compré un paquete mediano de papel higiénico para las personas que estaban dentro del local. Sólo se podía pasar las cosas por medio de una canasta que la bajaban con una cuerda, una chica que estaba en el segundo piso del local.
De rato en rato las personas se animaban y comenzaban con sus gritos y canciones dando ánimos para los que están adentro.
En un momento llegaron un grupo de chicos, en su mayoría 5to año, pero no apoyaban. Habían rumores de que iban a hacer una contra toma. ¿Cómo es eso posible? uno de los dirigentes comunicó que a ellos les habían pagado tres mil soles (s/. 3000) para exposiciones y esas cosas. No tardaron los gritos pidiéndoles que dejaran todo eso y apoyaran la causa...
Hasta cuando yo estuve (que sólo fue hasta la 1 y algo de la tarde), fueron dos canales más de televisión (el canal 11 y el canal 20). Mi reporte finalizó con la llegada de un fiscal al local... luego averiguaré qué es lo que sucedió.
Los atropellos más "notorios" que han sufrido los estudiantes son:
El local: Vamos, no hay que ser un arquitecto colegiado o un ingeniero civil para darse cuenta que estamos muy mal. La casa canevaro, antes del terremoto, ya estaba hasta las patas. Por preción tuvieron que "clausurar" el local (lo digo entre comillas porque aún veo a profesores yendo a ese local.. y una revisión de bitácoras del curso de Dibujo II fue allí).
El local principal está mal. Una de las paredes del auditorio ha cedido probocándole una pancita; las paredes tienen rajas muy marcadas y grandes, cruzan toda la pared (y los administradores, muy vivos ellos, lo único que hicieron fue clausurarla unos meses y rellenas las rajaduras y pintar las paredes...), el techo tiene agujeros, algunos han sido cubiertos con cartulinas (!!!), y si saltas, puedes sentir como vibra todo (bueno, esto no es sólo en el auditorio, lamentablemente).
No contamos con estinguidores, sólo fueron traídos después del terremoto y fueron sacados después de que vinieran a revisar el local... pero qué se han creído..
Ni hablar de la comodidad. Apenas volvimos a las clases post-terremoto, en un momento fuimos 120 alumnos en un salón para 40. Ahora nos han acomodado como pueden: en pasadisos, en salones que NO son para taller o dibujo; algunos prefieren trabajar en los patios y otros prefieren NO venir por la incomodidad.
Los caballetes están muy gastados, muchos tambalean por lo viejos y rotos que están; los tableros tiene huecos y rajas. Ni hablar de las "mesas de trabajo".
"Y qué fueron de esas computadoras de último modelo, esas mesas muy lindas y todas esas cosas nuevas que traen?", si van al área de administración encontrarán la respuesta. Pueden ver como chatean todo el día, lo ordenado y "seguro" que se ve todo y lo vagos que están (porque sólo aquí contratan 90/100 administrativos para un local donde hay menos de 500 estudiantes...) (y para colmo son contadas las veces donde pueden "atenderte bien" ... si así se lo puede llamar)
¿Recuerdan todo ese mes sin comedor? Donde "se les olvidó" contratar a los comensales; también el día del maestro! cuando ese día no hubo comedor, pero qué rico festín se dieron los administrativos...
El centro cultural.. el único local decente, como dicen algunos, saben que es una mentira. Si saltas puedes sentir como las cosas se mueven, mueves con fuerza una de las COLUMNAS y el salón se mueve, si e cae la ÚNICA escalera que tiene en un terremoto o en un incendio, pues YA FUIMOS.
Me da mucha tristeza hablar del sueño de ser universidad. Si sacas la cuenta, cada año van quitando más cursos, y usando la simple lógica: Menos cursos = menos crédito = más lejos de cumplir los requisitos para aspirar a ser universidad.
Muchos de los incompetentes profesores que, después de que alumnos hicieran firmas para que los sacaran, no pasa nada de nada.
Nuestros profesores tampoco cumplen los requisitos para seguir siendo profesores si es que "fueramos a llegar a ser universidad"...
La verdad esque me llena de impotencia y tristeza hablar de todo esto, pero hay que hacerlo. No podemos seguir callándonos de boca mientras nos meten el dedo. ¡NO!
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